Los Comegente

 

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Los Comegente

otra forma de mirar los valores y las virtudes

Prólogo

Esperaba con ansias el momento de mi presentación. Tendía a no prestar atención a los conferencistas
anteriores a mí y solo concentrarme en repasar lo que tenía preparado para decir. De pronto empezó con un grandioso chiste uno de los conferencistas, pero inmediatamente dijo algo que nos dejó con la boca abierta. Y así entre chistes y anécdotas continuó su enganchante presentación. Fue una información que cambió mi manera de pensar y de afrontar la vida. La forma como voy a criar a mis hijos. Como nos vamos a comportar en el trabajo. La visión política de un país. El trato con la religión. La forma de tratar un tema tan serio con ejemplos tan cotidianos. Una información tan sencilla pero a la vez con mucha profundidad. Algo que puede comprender un niño de seis años pero que también lo puede comprender fácilmente una persona adulta.

Observé gente del público anonadada con lo que estaba escuchando, había abogados, ingenieros, médicos,
estudiantes, gente de diversas profesiones y edades mirando con gran entusiasmo aquella majestuosa
presentación sobre los valores y cómo desarrollarlos en nuestro día a día. Un tema tan olvidado hoy en día y tan necesario. No importa la profesión que ejerzas, no importa el conocimiento que tengas a nivel tecnológico o informático, si no hay una base de valores bien establecida en tu personalidad, difícilmente podrías tomar el camino correcto de ayudarte y ayudar a los demás.

En el proceso de formación de la personalidad, los valores son aquellos ejes que forman parte de la configuración interior y definen la orientación general de los comportamientos de cada persona; es decir, que los valores humanos son los patrones que guían la vida de los seres humanos.

Hoy en día vemos mucha maldad en los seres humanos, no en todos, pero sí en muchos, y pareciera que la cantidad creciera día a día. También he observado que las personas que no tienen éxito y no practican
las buenas costumbres es porque no tienen desarrolladas sus virtudes humanas.

El problema no es el sistema de gobierno; no es el capitalismo ni el socialismo, tampoco lo es la religión
con la cual te congregas. Mucho menos tiene que ver con la escuela o preferencias sexuales ni nada por el
estilo. Tampoco si eres empresario o te gusta el dinero; y menos si eres desprendido de lo material y te dedicas al arte. El principal problema se llama valores, y específicamente valores humanos, virtudes humanas. Cuando como padres o como maestros, o como cualquier persona vinculada a los infantes no inculcamos valores hu manos que sensibilicen a los niños que luego serán adultos, no importa cuál actividad ejecuten pues irán por caminos torcidos, salvo que con algo de suerte logren reflexionar acerca de los valores humanos y cambiar su visión posteriormente.

Lo cierto es que aprendí mucho en aquella conferencia sobre valores, y también aprendí a prestarle atención a los conferencistas que me preceden en algún evento, porque la información puede ser valiosa. Me sentí plenamente identificado con varios de los modelos de Comegente, pero ante todo con uno en específico. El Comegente Rata. Al salir de allí quise tomar acciones para eliminarlo. Cuando el conferencista finalizó, lo busqué entre la gente y solicité su número telefónico, porque pensé que podría ser un excelente tema manejado por un buen conferencista, y un valioso tema para eventos futuros.
Hoy somos grandes amigos, hemos fundado juntos Fundalíderes y trabajamos construyendo día a día a
iuliderazgo.com instituciones formativas en materia de liderazgo, oratoria, comunicación y valores.
Un día, mientras compartíamos un rico café y una amena conversación después de haber visto infinidad
de veces aquella presentación en diversos escenarios, pero sobre todo viendo a muchas personas apreciar y valorar aquel trabajo le dije: «Vamos a hacer un libro de los Comegente», a lo que me respondió con gran entusiasmo y empezó a trabajar en el proyecto.

Hoy veo materializado este sueño que tiene Argenis «El Villa», Villarroel como cariñosamente le llamamos sus amigos, y sé que va a cambiar vidas dándole herramientas sencillas, prácticas, directas y muy amenas de cómo conversar sobre los valores con niños y adultos en la oficina, la academia y cualquier organización donde hagan vida.

Inicia hoy este poderoso viaje, amigo lector, sumérgete en la onda de Los Comegente y vive al máximo
todo lo expresado y relatado en este maravilloso ejemplar. Mantén los ojos bien abiertos, los oídos alertas y siente cada palabra que se va a pronunciar para ti a continuación.
Que lo disfrutes.

ÁNGEL GÁMEZ
Aprendiz de Líder-Escritor y Conferencista.
«Liderar con el alma a tu corazón trae calma».

El ser humano necesita, de vez en cuando, estar sólo, aun cuando sea un momento; es el descanso del
cerebro; es el momento de la valoración moral de lo que uno hace. Sin hablar mucho, todos sabemos que el estar solo en ese momento sagrado, nos permite hacer una evaluación de dónde hemos llegado, de cómo estamos, el qué hemos hecho y qué debemos hacer. Es en ese momento de soledad donde nos hacemos ricos espiritualmente…

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